sábado, 25 de abril de 2009

Gregorio Klimovsky

El domingo 19 de abril, falleció, a los 86 años, uno de los científicos argentinos más destacados del último siglo. Mi recuerdo a un matemático que trascendió los límites de esta disciplina y se convirtió en uno de los mayores especialistas en epistemología de Latinoamérica.
Filósofo de la ciencia, epistemólogo y matemático
Klimovsky es considerado uno de los mayores especialistas en epistemología (el estudio crítico del desarrollo, métodos y resultados de las ciencias) de Latinoamérica de la actualidad.
Nació en Buenos Aires en 1922 y estudió matemáticas en la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la Universidad de Buenos Aires (UBA), donde llegaría a ser Decano. Como matemático, Klimovsky, en colaboración con el matemático Jorge Bosch, fue el principal responsable de introducir en nuestro país la teoría axiomática de conjuntos (parte de la matemática que trata de fundamentar de manera rigurosamente lógica la teoría de conjuntos).
Sin embargo, su labor desbordó ampliamente el campo de las matemáticas cuando comenzó a abarcar disciplinas como la ética y la metodología de la investigación científica. Es entonces cuando se lo comienza a considerar -a partir de su labor en el Colegio Libre de Estudios Superiores- como uno de los iniciadores de la lógica y la filosofía de la ciencia en el país.
Fue Profesor de matemáticas en la Universidad de Rosario y en la Facultad de Ciencias Exactas de la UBA; de Lógica matemática en el Centro de Altos Estudios en Ciencias Exactas (CAECE); de Filosofía, Epistemología y Etica en el Instituto de la Universidad Autónoma Metropolitana de México y la Universidad de la República (Uruguay).
Su postura ante las disciplinas que no tienen un gran rigor metodológico es de cierta tolerancia, si se la compara con otras -la del filósofo de la ciencia Mario Bunge, por ejemplo.
En 1986 recibió el Premio Konex de Platino en el área de la Lógica y Filosofía de la Ciencia y tres años después el Premio de la Asociación Internacional Psicoanalítica a los aportes más significativos hechos a ése campo, por una profunda investigación acerca de la fundamentación epistemológica del psicoanálisis.
Fue presidente del Instituto Torcuato di Tella, Vicepresidente de la Asociación Rioplatense de Filosofía Científica e integró la Fundación Bariloche y la Sociedad Argentina de Análisis Filosófico (SADAF).
Es curioso que hasta 1994, cuando apareció Las Desventuras del Pensamiento Científico -que agota edición tras edición- nunca había publicado un libro. Aunque sí son muy numerosas sus participaciones en obras colectivas y sus artículos.
Los actos de su vida demuestran coherencia con su prédica constante desde las aulas sobre la necesidad de ética científica y social. Por ejemplo, desde 1984, fue miembro de la Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas (CONADEP) y de la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos. Actualmente, Klimovsky es uno de los intelectuales de referencia para temas relacionados con la política científica nacional, la sociología de la ciencia y su filosofía.